jueves, 29 de septiembre de 2011

Construyendo la Paz

Mis compañeros del grupo de Mexicanos en Holanda por la Paz en Mexico seguro están tamborileando los dedos en la mesa esperando a ver a qué  horas se me ocurre darle mantenimiento a este blog. Con el compromiso encima, y pensando en lo que quería escribir, sólo se me ocurren pensamientos aislados. Como que la definición de paz es tan abstracta, y su construcción tan delicada, que el sólo hecho de sentarnos en una mesa a hacer coincidir nuestras opiniones acerca del próximo evento, algo tan pequeño, ya es un símil de procesos de paz que evidentemente faltan en nuestro país. El sentarse alrededor de una mesa a doblar tulipanes mientras conectamos con otros compatriotas, es construir la paz. Construir la paz no siempre es política, pero si es diálogo. No necesariamente es estar de acuerdo, pero sí hablar. Y escuchar. Y ser sensibles ante la situación del otro, y entender de una vez por todas que nuestros destinos están entrelazados. Por eso se llama t-e-j-i-d-o social.

Una disculpa por esta descarga de pensamientos con sentimientos pero sin estructura. Mi esperanza es que la Paz venga de esa parte instintiva y emotiva. Confío en que ahí se albergan los valores básicos de todo ser humano que el miedo, la ambición y la comodidad han logrado callar por tanto tiempo. He dicho. Me gustaría saber qué dicen ustedes.

Atte.
Colaboradora de Mexicanos en Holanda por la Paz en México

lunes, 19 de septiembre de 2011

Caravana al Sur. ¿Gritar o Callar?


Caravana al Sur. Gritar o Callar?
La Caravana dió comienzo el 9 de septiembre en el "mes de la patria". Allá empezaron a caminar nuestros hermanos hacia el sur de México. Nosotros acá tan lejos pero atentos, una vez más, a su llamado. Cada vez que se le entrega un tulipán a una víctima sabemos que sienten nuestra compañía. Allá siguen nuestros hermanos su caminar día tras día.

Los mexicanos en Holanda por la Justicia y la Paz queremos seguir compartiendo con más mexicanos el deseo de PAZ, de hermandad, de reconstruir el tejido social.Sabemos que nuestra realidad como comunidad mexicana en los Países Bajos es el reflejo de la indiferencia en nuestro país. Sin embargo sabemos que de seguro también hay muchos mexicanos que compartimos el mismo objetivo de paz. ¿Dónde están esos mexicanos? ¿ Será gritar o Callar?. ¿Permanecer en silencio o salir a ser escuchados?. Cómo hacer para compartirles que allá en los caminos de la selva van pasando los días en que la carava va recorriendo el dolor de muchos mexicanos y que hoy más que nunca nos necesitan?, Estábamos seguros que hay aquí amigos que quieren apoyar a generar la PAZ. Por eso decidimos que lo mejor sería convocar a nuestros hermanos en Holanda a un GRITO POR LA PAZ Y LA ESPERANZA en México el 10 de septiembre a las 5 de la tarde. ¿Será que responderán?, nos preguntábamos.

Por fin llegó ese día y corríamos de un lado a otro, llenos de nervios. Se acerca la hora para ver llegar a nuestros hermanos mexicanos y nosotros seguimos, poniendo globos, armando el espacio del arte, NO HAY INTERNET para la proyectar el documental!!, no sirven las bocinas!! y de repente poco a poco va llegando la familia mexicana y todo se va solucionando. Uno a uno se acerca con un saludo cálido y con algo que compartir. Poco a poco el lugar se va llenando de olor a casa. La mesa está llena de comida hecha con la tradición de nuestro pueblo. De repente voces de todos lados dicen: ¿Te ayudo?, ¿ Qué necesitan?. ¡Nos gusta escuchar esas palabras! y ver la solidaridad. Pasa el tiempo y siguen llegando más y más hermanos y no solo mexicanos sino también Holandeses y de otros países (Italia, Francia, Argentina). Ya todo por fin está listo para comenzar la presentación del documental de la Caravana del Consuelo y de Cherán y compartir nuestra experiencia. Antes de comenzar escuchamos el llamado a dos minutos de silencio por aquellos que nos dejaron aquí para luchar por la PAZ. (silencio ................). Damos una breve información sobre la Ruta del dolor que se llevó acabo del 4 al 10 de Junio antes de proyectar los cuatro capítulos del documental La Caravana del Consuelo del colectivo Emergencia MX . Todos escuchan atentos al documental. Les vemos el rostro de indignación al escuchar los testimonios de las víctimas. Termina el documental y son más de las 7 (hora de cenar en Holanda). La cocina se prepara para empezar a servir la cena. Hay mole, arroz, molletes, alambres, taquitos dorados, tinga, frijoles negros y a la veracruzana, churros, agua de limón y de vainilla mmmmmmmm!!. Ahora sigue la rifa de libros, películas, y muchas otras cosas que solidariamente nos fueron regaladas. Pasamos a la PIÑATA y tomamos nuestra foto con las grullas por la PAZ. Que feliz día!! Todos reímos, nos emocionamos, nos ayudamos, compartimos, reflexionamos y todos nos sentimos en FAMILIA. Estamos desde acá trabajando por reconstruir el tejido social. ¡Esto sólo el comienzo!, vamos a estar todos unidos desde acá y hasta lo más alto de la montañas mexicanas. Es así como aquí en Holanda decidimos Gritar pero también guardar silencio...para que resuene el dolor pero también el amor y la esperanza de una patria que espera urgentemente ¡JUSTICIA!.

Van pasando los días y la Caravana sigue su camino .... Ha recorrido muchos lugares y nos ha recordado que aún tenemos muchas deudas pendientes con los pueblos originarios y que mucho tenemos que aprender de ellos. Ha visibilizado su lucha y su envidiable organización. Van pasando los días y es así como llegamos al fin de este recorrido. Hoy día 19 de septiembre termina la caravana al Sur en la ciudad de México. En un día como HOY de 1985 los mexicanos nos organizamos, nos unimos, nos solidarizamos ante el dolor y la ineficacia de los gobernantes para sacar adelante al pueblo de la tragedia que vivía. Es así como la Caravana da fin recordándonos a todos que podemos UNIDOS y organizados tener un México de PAZ.
http://movimientoporlapaz.mx/2011/09/16/palabras-del-movimiento-en-oventic-chiapas/





miércoles, 13 de julio de 2011

¿Cómo surge el movimiento por la paz en México?


Como consecuencia de la guerra contra el narcotráfico puesta en marcha a partir de que Felipe Calderón asume la presidencia en México (2006), se ha desatado una ola de violencia producida por grupos criminales. La ciudadanía mexicana, acostumbrada a vivir en un país de paz y comunidad, se ha convertido en la víctima principal de extorsiones, secuestros, corrupción, impunidad, violencia contra las mujeres, asesinatos y tortura. El resultado de la estrategia de militarización seguida por el gobierno es que desde 2006 ha habido más de 40,000 muertos y otras 40,000 personas desaparecidas.

Los activistas, defensores de las víctimas y periodistas han sido un blanco especial de la delincuencia organizada. Los ataques a estos grupos han sido especialmente dolorosos por la impunidad de los criminales y la indiferencia de las autoridades a dar  justicia. Ya basta. Urge despertar. Sigue este blog para seguir las actividades un grupo de mexicanos que viven en Holanda y que queremos contribuir desde fuera. Hasta pronto.

Para seguir la actualidad del movimiento, visita nuestro Facebook o sigue a EmergenciaMX en Twitter. (@emergenciamxorg)

sábado, 2 de julio de 2011

CRÓNICA DE UNA MANIFESTACIÓN: 6 de abril

Eventos ocurridos el 6 de abril de 2011. Crónica de la primera (y espontánea) reunión de Mexicanos en Holanda por la Paz en México. 

Miles se unieron en las calles de distintas ciudades de México. Como residente mexicana en Holanda, recibí detalles (via facebook) de que habría actividades en la Haya, frente a la embajada de México en Holanda. Difundí la información lo más que pude, e invité a unos cuantos mexicanos que conozco que viven aquí.

Un amigo me confirmó, y la cita era a las 5 pm frente a la embajada, en la Haya. Cuando llegué, ya había 6 personas, dos de las cuales tenían entre 11 y 16 años, hijos de manifestantes. Yo era la séptima. Mi amigo Pablo llevó a su amiga Regina, hija de madre mexicana y padre holandés. Charo iba ataviada con motivos mexicanos y Amanda, a quien conocí vía facebook cuando me dijo que también asistiría, había preparado un cartel con información y unos folletos, y alrededor de las 5:40 nos acercamos a la embajada a dejar folletos en la caja de correos y a pegar el cartel con las siguientes peticiones:
  • Retirar al ejército de las calles
  • Dar justicia a los feminicidios de Juárez
  • Acción contra secuestros, desapariciones, grupos paramilitares, y persecuciones de activistas
  • Justicia para los pueblos Indígenas. No más Copala.
  • Respeto a los derechos de los trabajadores.
  • Alto a la impunidad de criminales y funcionarios implicados en crímenes y casos de corrupción.
  • Renuncia de Calderón y su gabinete.

A mí me parecen pertinentes los mensajes que Amanda nos hizo el favor de llevar, pero definitivamente no iba con este discurso previamente preparado. Creo que lo que nos llevó ahí fue sólo que, como toda la gente en México, estamos hasta la madre de ver lo que está pasando con nuestro país.

Nos quedamos afuera de la embajada platicando, compartiendo nuestras experiencias de vivir en Holanda, y compartiendo nuestros sentimientos por lo que sucede en México. Dentro de la embajada, nada. Sólo se asomaban tras las cortinas cerradas. Alrededor de las 6 pm, llega la policía (6 elementos, ¡cuando éramos 7 personas!), a preguntar qué estábamos haciendo. Les costó un poco de trabajo entender que personas desconocidas se reunieron por un mensaje que se difundió en internet y que fue organizado desde México por alguien que no conocemos, a raíz del asesinato del hijo de un escritor y poeta.

Las manifestaciones están permitidas en Holanda, pero hay que avisar de antemano al gobierno de la ciudad. Ese era un dato que no sabíamos, por lo que nos hicimos acreedores a una multa (el monto lo sabremos cuando llegue a nuestros domicilios). Los policías fueron amables, y se limitaron a tomar datos de todos los participantes y la declaración de Amanda, y a explicarnos como es el procedimiento de las manifestaciones y reuniones en Holanda. Nos pidieron que retiráramos el cartel, que no estuviéramos en la acera de la embajada y que nos retiráramos a las 7pm. También nos confirmaron que la embajada fue quien los llamó. Durante todo este proceso veíamos a los empleados de la embajada salir poco a poco, ignorando que estábamos ahí. A una de ellas le tocaron nuestros reclamos en alta voz: “NI UNO MAS, NI UNO MAS!!!”. Vimos a otros cuantos enterarse de lo que sucedía  a través de las ventanas.

Alrededor de las 6:20 salió el Jefe de Cancillería, el Sr. Gabriel Rosenzweig Pichardo, a platicar con nosotros y con la policía. Con suma diplomacia nos preguntó qué hacíamos ahí y contra qué nos estábamos manifestando (me extraña que hayamos tenido que explicarle ESO a un funcionario de la embajada mexicana!). Nos cuestionó sobre por qué no hicimos cita con la embajada o llamamos antes, que la embajada está ahí, para recibirnos y escuchar lo que los mexicanos tenemos que decir. Cuando le comenté que no llamar antes a la embajada no justificaba que llamaran a la policía respondió “esa es una opinión”. Claramente, (como pueden juzgar por este recuento) desconozco los protocolos de manifestaciones. Tal vez la regla no escrita dicta que se debe dialogar con la embajada antes de la demostración, como Javier Sicilia que se reunió con Calderón antes de la marcha, cosa que me parece cuestionable. Aún así me parece que en el caso de 7 individuos como nosotros, el sentido común definitivamente NO indicaba esconderse tras las cortinas y enviarnos a la policía, así, sin avisar, sin enviar a alguien de ellos que nos preguntara qué estábamos haciendo. Aunque se agradece el gesto del funcionario de acercarse a hablar con nosotros, conozco el lenguaje de la diplomacia y el mensaje entre líneas era: “Así no se hacen las cosas, en vez de manifestación debieron hacer una cita con la embajada. Fue justificado llamar a la policía y no recibirlos. Y por cierto, la inseguridad en México no es culpa de Calderón, no es un problema tan sencillo.” Mis compañeros(as) de la demostración podrán llenar mejor que yo este hueco, porque en ese momento dejé de escuchar lo que decía.

Los policías le hicieron unas preguntas, suponemos que para corroborar que no pertenecemos a organización alguna y que nuestra historia (facebook, marchas en México, etc.) era legítima. A las 6:45 nos dimos cuenta que el embajador se había salido del edificio mientras hablábamos con el funcionario que se acercó, y concluimos que no tenía caso quedarnos. Bastante molestos por la actitud de la embajada (que dice mucho acerca de la política del gobierno de México, y la línea que reciben las embajadas respecto a este tipo de expresiones de opinión), y elucubrando entre chistes acerca del monto de la multa, nos retiramos a nuestras casas.

SIGO hasta la madre, y ahora más molesta porque nos llamaron a la policía de forma, como yo lo percibo, injustificada. Molesta porque el diálogo pudo haber sido muy distinto, cuando lo único que queríamos era expresar nuestra inconformidad con los acontecimientos en México y la indiferencia del gobierno. Hasta ayer, no tenía nada en contra de la embajada per se. Sólo era el lugar donde íbamos a manifestarnos. A partir de ayer confío aún menos en la voluntad de quienes nos gobiernan para conversar y dar un trato justo a sus connacionales  y voz a nuestras preocupaciones.

Asistieron:
Mexicanos en Holanda por la Paz en México